Se ha descubierto una campaña sucia dirigida contra la familia Fulcar, específicamente contra Roberto Fulcar Encarnación y el senador Julito Fulcar, sustentada en informaciones falsas y acciones difamatorias que buscan dañar su reputación pública.
De acuerdo con las evidencias recopiladas, un comunicador ha iniciado un recorrido por diversos medios con el objetivo de desacreditar a los miembros de esta familia.
Trascendió que la motivación detrás de estos ataques responde al rechazo de una solicitud económica que dicho comunicador realizó a la Cooperativa Nacional de Servicios Múltiples de los Maestros (COOPNAMA), la cual no fue complacida por no cumplir con los criterios institucionales.
Fuentes cercanas al caso calificaron estas acciones como un evidente intento de extorsión y chantaje, donde se utilizan los medios de comunicación como herramientas de presión para dañar la imagen de una familia descrita por su entorno como digna y honorable.
Ante esta situación, varios periodistas y medios de comunicación han manifestado ¡qué vergüenza! para el periodismo ver que algunos miembros se presten a este tipo de chantaje y rechazan categóricamente estas prácticas, señalando que no se prestarán al juego del chantaje.
Asimismo, lamentaron que existan comunicadores que incurran en este tipo de acciones que atentan directamente contra la ética profesional y el ejercicio responsable del periodismo.







